GRACE, A STORY OF HOPE
¿Por qué cada dÃa siento que trabajo más y tengo menos ingresos?
Si no tienes idea de como salir de la rueda del hamster y cada dÃa te sientes más atorado, este es el momento indicado para comenzar…
Hace poco me preguntó José, un amigo que conozco hace años:
“¿Por qué sigo trabajando más y más y no veo más dinero?”
Me confesó que llevaba ya varios años en la “rueda del hamster”, y estaba harto de no lograr despegarse de ésta.
José ha intentado despegarse de la idea de regresar a su empleo e iniciar su negocio propio para vivir una buena vida.
Él, como muchos, persigue la promesa de vivir de sus ganancias para tener una vida mejor.
En su mente (y en su pared) tiene su casa y coche ideal, lugares para vacacionar y momentos increÃbles que compartir con las personas que quiere.
Sin embargo, unos meses son fenomenales y otros no entran ni centavos a su cuenta.
Aún cuando ha logrado dejar su empleo, su esposa se desespera, pues no ve los resultados prometidos.
Y José no deja de hablarle de las maravillas de la vida del emprendedor, pero cada dÃa siente más incredulidad a su alrededor.
Sobre todo en las personas que le importan.
Incluso sus padres y amigos le han dicho que se busque un trabajo que sea seguro, y que se deje de experimentos.
Que siente cabeza y ponga los pies en la tierra, le dicen.
Y José sólo siente un nudo en la garganta.
Porque por mas que se esfuerza, no logra explicarles su visión.
Le dicen que es un soñador (cada vez en un tono más molesto).
TodavÃa peor…
José ya llevaba años tratando de hacer próspero su negocio, la verdad es que ya llevaba algunos años intentándolo.
Pero no lograba encontrar la forma de atraer prospectos de manera continua.
HabÃa tenido meses maravillosos, pero sólo habÃan sido esporádicos y no tenÃa idea de cómo lo logró.
Su computadora y su librero estaban llenos de cuantiosos Objetos Brillantes que habÃa acumulado, cursos y apps, pero ninguno le habÃa dado la respuesta y sólo habÃan sido la atracción del momento.
Y ahà estaban… acumulando polvo.
Y vaciando los bolsillos y la cuenta de José.
José tenÃa unas ojeras bien marcadas en su rostro…